jueves, 14 de junio de 2012

Masaru Emoto y Charly García

Le conté a Nati que no puedo cantar ni siquiera cuando estoy sola en mi casa. Hablamos de porqué no puedo subir el volúmen de mi voz o darle un poco de expresión.
Entonces vocalizamos y me mostró un  truco que suele hacer para ver cómo impacta la voz puesta en una i o en una u o en una a... Tapó un cuenco con una bolsita de nylon tirante, le puso azucar encima, entonó una nota con la letra a y el azucar se movió un poquito. Después hizo la misma nota con la u y el azucar saltó en su lugar, para arrazar con todo cuando lo hizo con la letra i. Después vi cómo barría el azucar y lo dejaba amontonado en un rinconcito, escondido atrás del escobillón.
Así comprendí la naturaleza de la vibración, de lo que hablamos bastante mientras me mostraba un librito con imágenes de Masaru Emoto, que investigó esto muy profundamente.
Decidimos entonces elegir para la próxima clase un tema más simple para cantar. Y elegí uno de Charly García en el que justo había pensado en esos días después de haber tomado bastante wisky.