jueves, 13 de diciembre de 2012

Moneda corriente


· ¿QUE SIGNIFICARIA LLAMAR?
· EL CUMPLE
· MONEDA CORRIENTE
· COMO UNA ESPECIE DE PSICOLOGA
· LO QUE ME GUSTA
(· DESDE ARRIBA)
(· "ARACA, VICTORIA, ME PIANTE DE LA NORIA")

Afuera del consultorio hay mucha gente, están inquietos y hablan fuerte. G. da algunas indicaciones desde la puerta y me ve llegar. Me sonríe y me hace un gesto con la mano para que me acerque mientras saluda con un beso a un hombre que sale del consultorio.
La verdad es que hasta ahora no había pasado algo así, pero no me gustó ver que entre el paciente anterior y yo no hubo ni un minuto de descanso para G., que ahora va a tener que escuchar de corrido al menos dos mambos diferentes.
Como estoy un poco incómoda hablo de lo que venía pensando en el pasillo, una pregunta que me hice al pasar: ¿qué significaría llamar a mi familia? Pero no llegamos a gran cosa porque en el medio me suena el celular insistentemente.
Entonces, con la finalidad de sacar temas, hablo de las fiestas y me acuerdo de mi cumpleaños (el 19 de junio), que como este año estuve trabajando en el bar no salí porque "salir" sería ir a un lugar semejante. Y en el bar casi ni brindamos, porque ahí no se festejan los cumpleaños, todo lo contrario, mejor si no existiesen. Esto es porque si una se vuelve vieja ya no puede seguir con el trabajo. Entonces hablamos de eso, de cómo voy sintiendo que envejezco aceleradamente, entre que duermo poco, tomo mucho, la atmósfera de humo constante y el contraste con las chicas super jóvenes que bailan... Es como que la única alternativa es conocer a alguien que te salve, es la fantasía de todos ahí, la moneda corriente. Algunos esperan alguien que los mantenga, otros (o al menos es mi caso) alguien que me muestre otra cosa, otra manera de vivir, de pensar. Pero no pasa nada.
Finalmente me pregunto qué me gustaría, y me encuentro con una traba enorme, tan grande que ni siquiera puedo pensar en una estupidez tal como "me gustaría estar en una playa con palmeras". Es como si lo viera todo desde otro lado, una imagen parecida a la de los practicantes que miran desde arriba, desde una especie de balcón vidriado, a los médicos operando a alguien. Y que me la paso ahí, viendo pasar mi vida, cambiando las situaciones pero nunca operando.
Ella trae nuevamente mi deseo de cantar y tocar la guitarra en el bar, y yo le digo que cómo podría hacer eso entre un montón de minas en bolas, que no compito. Y se ríe porque le viene a la cabeza una película de Peter Sellers donde el tipo entra a una fiesta nudista o algo así con un inflable que tiene una guitarrita adelante.
Hablamos de los deseos frustrados, encerrados, entregados o sacrificados a mamá, donde mi hermana, la "brillante", brilla por lo que tiene, no por lo que es. "Ella tiene todo lo que hay que tener, hace todo lo que hay que hacer". En cambio yo digo "ok, si es eso o nada: nada". Entonces G. dice "araca, victoria, me pianté de la noria... lástima que vos no te piantaste".

Vigecimosegunda sesión:

jueves, 6 de diciembre de 2012

Un mundo de fantasía


· EL QUE SE VA SIN QUE LO ECHEN...
· HACIENDO NADA
· GENTE DE LA NOCHE
(· EL BARCO INCENDIADO)
· UN MUNDO DE FANTASIA
· LA REALIDAD
· ¿ENERGIAS O ENERGIA?
· HACE LO QUE PUEDAS

Es tarde pero camino despacio. Cuando llego la veo parada en el pasillo mirando por una ventana. Una vez que entramos al consultorio le comento que queda mejor así, con la ventana abierta, y ella me dice que es raro que se pueda abrir porque siempre entran olores.
Después le comento que por un momento pensé en llamar a mi familia a propósito de que una amiga del trabajo me había dicho que había tenido un reencuentro familiar, y terminamos hablando de que en realidad no tengo "amigos", que los llamo así como pasa en Facebook.
Le cuento también que durante el fin de semana (que es como yo llamo a los días de franco que me dan, que en este caso fue un poco del lunes y otro poco del martes) me la pasé haciendo nada, que sería no limpiar, no lavar la ropa, no hacer las compras para comer en la semana y todas esas cosas que no puedo hacer otro día y que se me van acumulando en una lista imposible.
Y volvemos al tema de los "amigos" y la gente de la noche, gente con la que nunca pasa nada personal, todo es divertirse o hacerse el divertido, o divertir a los demás, por ejemplo cuando quedé en verme con un cliente un día cualquiera en cualquier bar, el tipo obviamente no estaba alcoholizado, y yo tampoco, entonces todo era bastante chato y quedaba en evidencia la dinámica del encuentro: "¿a ver?, divertime".
A raíz de esto y otras cosas que vamos hablando le digo que finalmente sigue siendo un trabajo de ventas, solo que antes se trataba de ropa y ahora de chamuyo. Que es como vivir en un mundo de fantasía, uno se arma algo y vive ahí, y cada uno vive su realidad, su fantasía, que puede ser vista o leída por otros de un modo tan distinto... Le pregunto entonces qué es la realidad, pero ella no quiere contestarme, me dice "te remito a la filosofía", entonces me pongo a divagar sobre qué cosa pienso yo sobre cuán real es lo que uno vive o piensa estar viviendo, en relación a qué es o no real, y pasamos así a lo ingrato de haber nacido sin ciertas facilidades, teniendo que procurarte un lugar donde dormir, algo que comer y las cosas necesarias para hacer lo que te guste, y que para eso hay que trabajar tanto tiempo que después el poco tiempo que te queda no solo tenés mil obligaciones o una larga lista de pendientes sino que no disponés de un resto de energías para encarar nada nuevo.
Finalmente, en medio de mi largo monólogo sobre el tema, ella me interrumpe diciéndome que va a tomarse vacaciones y que durante enero y febrero se forman grupos para que la gente que se queda sin analista por un tiempo pueda seguir yendo en caso de que lo necesite. Después me saluda rápidamente y quedo de un momento a otro parada en medio del pasillo, del otro lado de la puerta del consultorio.

Vigesimoprimera sesión:
http://sesionesdeclarita.blogspot.com.ar/2012/12/sesion-21-un-mundo-de-fantasia.html

jueves, 29 de noviembre de 2012

Un barrilete de hormigón


· CAMBIOS EN LA SESION
· LA MENTIRA
· UN BARRILETE DE HORMIGON
· LA TRAMPA
· WHISKY Y ETICA
(· CALLEJON SIN SALIDA)

Camino rápido por los pasillos sin prestar mucha atención a la gente que hay mientras escucho las bocinas de la calle. Desde lejos veo que en la recepción una mujer le habla muy fuerte a otra que espera delante de la ventanilla, dice que va a tener que estar un poco pendiente hasta que le avisen que se pasa o no algo que no termino de escuchar porque me asomo por la puerta entreabierta del consultorio y hablo sin ganas.
Ella tampoco parece tener muchas ganas de estar ahí, dice algo que me hace entrever que está de mal humor pero no quiere seguir hablando. Entonces le hablo de su nuevo peinado, le pregunto por las vacaciones, si se va y cómo vamos a hacer. Al ver que parece estar decidida a no hablar mucho y mirarme con demasiada seriedad para mi gusto, retomo los temas que charlamos la vez pasada, el viaje a Rosario, cómo manipulo a las chicas, qué tan bobos son los clientes del bar. Hablamos sobre el engaño y se me ocurre asociarlo con el protocolo, entonces ella discrimina entre el protocolo como orden de las cosas y el que ejerce un diplomático, haciéndome ver que no soy un diplomático (en un momento comparo mi trabajo con el de ellos). Me dice que mezclo las cosas mientras yo repito las palabras "políticamente correcto" con insistencia.
Finalmente llegamos a la fatalidad de que el engaño del que hablo es en el que vivo, que me miento a mí misma, por medio de un resumen que ella hace de todo lo que fui diciendo últimamente. Y que estoy como atrapada en una trampa que yo misma me fabrico, donde salir se convierte en algo así como un barrilete de hormigón.

Vigésima sesión:
http://sesionesdeclarita.blogspot.com.ar/2012/11/sesion-20-un-barrilete-de-hormigon.html

jueves, 22 de noviembre de 2012

Esa escalera ascendente de las cosas


· LAS MANIPULO COMO A UN OBJETO
· LA ETICA DE UN LUGAR ASI
· SEGUIR NO DECIDIENDO
· ESA ESCALERA ASCENDENTE DE LAS COSAS
· "LO QUE ES ENGAÑO PARA UNO NO LO ES PARA OTRO"
· LO MISMO
(· UN DISFRAZ, UN UNIFORME)
(· EL DESEO)

Estoy tranquila, camino lento mirando a las personas que se cruzan por el pasillo. Cuando llego a la puerta del consultorio espero unos minutos porque es temprano y me entretengo mirando el estado general del lugar. Finalmente la veo llegar desde el otro pasillo, camina animadamente y se la ve muy jovial. Nos damos un beso antes de entrar.
Como no habla le cuento que me quedé pensando en el viaje a Rosario y en cómo me siento respecto a lo que experimenté allá, fue como si me diera cuenta de que ahí se terminó de armar mi lugar en el bar, donde me dedico a manipular a las chicas como si fueran objetos. Pese a esto podría decirse que hay cierta ética y un código a seguir.
De todos modos, y justamente por haber llegado a este lugar de "poder" dentro del bar, sigo sin decidir qué hacer. Es como si me dejara llevar por lo que va pasando, de hecho este nuevo lugar que ocupo fue como armándose, se fue dando casi sin que yo lo quiera, como si fuese una especie de espiral o escalera ascendente por la que vamos yendo, una especie de loop. Entonces me pregunta qué cosas de mí me gustan y qué cosas no, al ver que trato de evadirme hablando de lo que no me gusta del trabajo, insiste en que se trata de lo que a mí me gusta o no, como por ejemplo "a vos no te gusta tu color de pelo".  Le pregunto por qué dice que no me gusta, a lo que me responde "porque siempre usás pelucas de distintos colores". Ante este comentario quedo realmente sorprendida porque nunca hubiera esperado que se diera cuenta, o al menos no esperaba que me dijera nada al respecto porque hasta ahora, después de tanto tiempo de terapia, nunca hablamos del tema. Aprovecho entonces y le pregunto qué piensa del engaño, pero lleva la conversación a otro plano diciéndome que mejor lea sobre las teorías filosóficas que hablan sobre temas tales como "la realidad", "el ser"...
Y volvemos a hablar del bar, le cuento que la gente ahí es como una masa amorfa, totalmente maleable, manipulable. Y como siempre, todo lo que yo digo de lo que observo en los demás ella lo aplica a mí, y termina diciéndome que soy yo la que se deja llevar por las cosas sin tomar decisiones, como si no tuviera un interés por nada, que incluso uso un "disfraz" o un "uniforme" con el cual hacer este trabajo: el de engañar a la gente que quiere jugar a ser engañada. Antes, en el local de ropa, diciendo que algo le queda divino en vez de decir que no tengo más talles, ahora, en el bar, convenciendo a la gente de hacer tal o cual cosa.
Finalmente llegamos al deseo. Ella dice que mi deseo es mortuorio, que según mis palabras pienso que llegar a lograr un deseo es morirme. Y en el fondo tal vez tiene razón, sobre todo cuando me dice que al final en vez de animarme a animarme me quedo no siendo nada más que una cosa sin identidad que se deja llevar por el resto indefinidamente.

Decimonovena sesión:
http://sesionesdeclarita.blogspot.com.ar/2012/11/sesion-19-esa-escalera-ascendente-de.html

jueves, 18 de octubre de 2012

Dormir todo el día


· LAS ENTREVISTAS EN ROSARIO
· CONTINUAR EL TRATAMIENTO
· VOLVER Y CAMBIAR
· EL DERECHO DE PISO
· EL RETORNO A LA FAMILIA
· ¿MUCHA MALA SUERTE O MUY BUENA SUERTE?
· DEBERIA IR AL MEDICO

Camino tranquila por los pasillos. Cuando llego veo que hay gente esperando en los bancos de al lado de la puerta del consultorio de G. que está cerrada. Golpeo y nadie atiende, entonces pregunto y me dicen que sí, que parece que están atendiendo. Vuelvo a golpear.
Espero parada en frente de la puerta sin saber qué hacer, intentando recordar si habíamos cambiado de día, de horario, hace mucho tiempo que no vengo y estoy un poco confundida. Miro alrededor y me siento justo al lado de la puerta. Al rato sale del consultorio una señora con un bebé, G. la despide con la cabeza asomada al pasillo, después mira para los dos lados y me ve justo cuando me levanto. Hacía mucho que no nos veíamos.
Empezamos hablando del motivo de mi ausencia, estuve de viaje por Rosario, trabajando. Mi tarea era la de hacer entrevistas para un nuevo local que los del bar van a abrir ahí. Hablamos de las chicas que fui viendo, todas tenían en común una especie de fantasía en la que se imaginaban que iban a "hacer carrera" o a conocer por medio de este trabajo a alguien que las salve, algo así como un príncipe azul.
Le cuento que intenté ser sincera, más sincera de lo que hasta ahora fui conmigo misma, y esto porque hasta que no me vi reflejada en ellas no había comprendido del todo bien el tamaño absurdo de mis expectativas respecto a este trabajo.
En un momento, para cambiar de tema, le pregunto si vamos a continuar con el tratamiendo, hace tiempo que venimos teniendo sesiones esporádicas y pareciera que en cualquier momento todo fuera a desaparecer.
Hablamos del derecho de piso que fui y voy pagando, y de cómo me encargo yo ahora de hacérselo pagar a las chicas nuevas.
En toda la sesión me siento cansada y a lo largo del tiempo empiezo a bostezar. Le cuento que tengo sueño, que si fuera por mí dormiría todo el tiempo y que eso mismo hace que me la pase diciendo "mañana empiezo, mañana lo hago". Me sugiere ir al médico para ver si no se trata de un estado de anemia a lo que le respondo que sí, que mañana mismo voy.

Decimoctava sesión:
http://sesionesdeclarita.blogspot.com.ar/2012/10/sesion-18-dormir-todo-el-dia.html

lunes, 3 de septiembre de 2012

Un mes sin

Me llamó G. diciéndome que le había llegado el mensaje ayer muy tarde, y ahora este otro. Le conté que estaba de viaje, en Rosario. Me preguntó si estaba bien, qué hacía ahí… le conté brevemente que era por trabajo y que, si podía continuar la terapia en octubre, le contaría más en detalle. “¡Qué trabajo más raro ese…!” me dijo, “llamame a tu regreso para ver si te consigo un nuevo horario”. Le agradecí mucho el poder continuar las sesiones. “Besos Clara, cuidate”.

jueves, 12 de julio de 2012

La puesta en escena


· LAS AVERIGUACIONES SOBRE PAPA
· CAMBIO DE TEMA
· HERENCIAS DE FAMILIA
· LA PUESTA EN ESCENA
· LA HERMANA ENVEJECIDA
· A LA SOMBRA DE LA QUE BRILLA

Me sorprendió ver que G. no recordara que no iba a estar para la sesión anterior. Me habla mirando las cosas que hay en el escritorio, acomodándolas como distraída. Finalmente se acuerda y la sesión toma su rumbo.
Me pregunta sobre el viaje, y le cuento que era para firmar unos papeles de una propiedad o algo así supuestamente, pero una vez allá me di cuenta de que se trataba sobre todo de una especie de reunión familiar donde supuestamente quedaríamos todos de acuerdo en complotarnos contra mi papá: el enemigo común. Sabía que cuando se separó de mi mamá se había ido a vivir con mi abuela, al parecer mi abuela ya no está y mi mamá está haciendo investigaciones para ver si puede reclamar algo de lo que le quede a mi papá de herencia. Ellos no están divorciados.
También le conté que con esto de que mi mamá está yendo más seguido a Córdoba y quedándose más de la cuenta, mi hermana parece haber envejecido, que ya no sostiene tan bien el personaje genial y brillante de siempre, donde yo quedaba a la sombra de la que brilla. Hablamos bastante de la situación que se dio allá y cómo se dio, hasta que G. me dice que parece una puesta en escena, como en el teatro. Yo me río sorprendida, pero tiene razón.
Para mi gran asombro, cuando estábamos hablando de mi hermana, de mi relación con ella, G. me dice "nos vemos el jueves".

Decimoséptima sesión:
sesionesdeclarita.blogspot.com.ar/2012/07/sesion-17-la-puesta-en-escena.html

jueves, 28 de junio de 2012

El huevo podrido


· HOY VOY A ESCUCHARTE
· EL SHOW DE BAILE
· LOS PAPELES
· LAS VACACIONES
· LA PANTOMIMA DE LA DIVERSION
· EL HUEVO PODRIDO
· BRILLA POR SU AUSENCIA
· LA RUTINA Y LAS CLASES DE CANTO
 
Llego cansada y con pocas ganas de hablar, el día es horrible, llueve. Ella está esperándome sentada en su silla acunando su brazo enyesado. Entonces decido sacarle tema de conversación para limitarme a escuchar y no tener que hablar de nada.
Le pregunto por el brazo, me cuenta que está tramitando una indemnización que depende del grado de discapacidad en el que haya quedado, pero es poca cosa. Ella responde, habla lo justo, pareciera tener los mismos planes que yo. Enseguida me pregunta en qué ando, entonces como no sé qué contarle le digo que estoy muy cansada. Me pregunta si pronto voy a tocar en el bar y le cuento que estoy en eso, intentando tocar al menos en casa, preparar algo... sobre todo por la edad que tengo y viendo que otra cosa no puedo hacer, porque en el bar hay shows pero de baile, y las chicas que bailan no solo son muy buenas en eso sino que son jovencitas, cualidades de las que yo no dispongo. Le cuento que tomé algunas clases de canto pero que se me acabó la pequeña indemnización del trabajo anterior entonces no puedo seguir.
Después de un rato de estar calladas le comento que la semana siguiente no voy a poder ir a sesión porque tengo que viajar a Córdoba a firmar unos papeles, es un tema familiar del que desconozco absolutamente todo. Ella me interroga largamente pero no puedo responder nada concreto porque ni yo sé de qué se trata. Entonces aprovecha para decirme que después vienen sus vacaciones de invierno, que son dos semanas y que se trata de algo que hasta el año pasado no tenían pese a que en casi todos los hospitales existe desde hace un montón. Le llaman "El Stress" y es por el tipo de trabajo que hace.
Finalmente, después de haber estado bostezando toda la sesión, le cuento que en realidad casi no dormí porque nos tuvimos que quedar en el bar varias horas de más para resolver un problema. Había desaparecido una cartera y, después de muchas idas y vueltas, revisando todo apareció en el locker de una de las chicas. Le dije que me daba mucha pena la carnicería que se había armado sobre ella, y que esta situación se dio sobre todo porque a esa altura de la mañana, sin dormir y habiendo tomado tanto todos están más irascibles, y que aunque ella hubiera sido tan tonta de meter el bolso en su locker con el celular prendido no se justificaba tanta agresión. Ella resumió la situación de horas de suplicio con la canción del huevo podrido.
Al final derivamos en que suelo hacer las cosas de tal manera que mientras estoy nadie se da cuenta, pero cuando no estoy brillo por mi ausencia, igual que en el local de Avellaneda, esa manera de armarme un lugar de indispensabilidad.

Decimosexta sesión:
http://sesionesdeclarita.blogspot.com.ar/2012/06/sesion-16-el-huevo-podrido.html

jueves, 21 de junio de 2012

"Promesas sobre el bidet"

Hoy en la clase con Nati vimos los acordes del tema de Charly García "Promesas sobe el bidet". Volvió a decirme que le sorprende la rapidéz con la que avanzo en guitarra. Y yo pensé que es inversamente proporcional a la imposibilidad de emitir un sonido más o menos audible con mi voz.


Por favor, no hagas promesas sobre el bidet. 
Por favor, no me abras m·s los sobres. 
Por favor, yo te prometo te esperaré  
si es que paro de correr.

Por favor, sigue la sombra de mi bebé, 
por favor, no bebas más, no llores.
Por favor, yo te prometo, te escribiré
si es que para de llover.

Porque me tratas tan bien me tratas tan mal.
Sabés que no aprendÌ a vivir?
A veces estoy tan bien, estoy tan down,
calambres en el alma.

Cada cual tiene un trip en el bocho,
difícil que lleguemos a
ponernos de acuerdo.
De acuerdo... 

jueves, 14 de junio de 2012

Masaru Emoto y Charly García

Le conté a Nati que no puedo cantar ni siquiera cuando estoy sola en mi casa. Hablamos de porqué no puedo subir el volúmen de mi voz o darle un poco de expresión.
Entonces vocalizamos y me mostró un  truco que suele hacer para ver cómo impacta la voz puesta en una i o en una u o en una a... Tapó un cuenco con una bolsita de nylon tirante, le puso azucar encima, entonó una nota con la letra a y el azucar se movió un poquito. Después hizo la misma nota con la u y el azucar saltó en su lugar, para arrazar con todo cuando lo hizo con la letra i. Después vi cómo barría el azucar y lo dejaba amontonado en un rinconcito, escondido atrás del escobillón.
Así comprendí la naturaleza de la vibración, de lo que hablamos bastante mientras me mostraba un librito con imágenes de Masaru Emoto, que investigó esto muy profundamente.
Decidimos entonces elegir para la próxima clase un tema más simple para cantar. Y elegí uno de Charly García en el que justo había pensado en esos días después de haber tomado bastante wisky.

Detrás de todas las cosas


· INSEGURIDAD PRIVADA
· LAS GANAS
· COMO EL DEPOSITO DE LAS CUESTIONES DEL OTRO
· TRABAJO IMPERSONAL
· DETRAS DE TODAS LAS COSAS

Llego y me encuentro con G. antes de entrar, pareciera haber estado esperándome en la puerta, entretenida mirando la gente que circula por el pasillo.
Lo primero que me dice es que hace media hora están sonando unas alarmas que pusieron en el hospital, primero una, después otra, y otra más. Al parecer están en reemplazo de la Policía Federal, que dejó de estar por ciertas incompatibilidades entre el Gobierno Nacional y el de la Ciudad de Buenos Aires. Dice que ahora tenemos inseguridad privada.
Después empiezo a preguntarle porqué eligió ser psicoanalista, cuándo, si aún le gusta, cómo lo soporta... todo esto porque últimamente me encuentro tomándome el trabajo de escuchar a los clientes del bar a cambio de que excusen mi existencia en el local, lo que me lleva a lugares realmente agotadores. Esto es porque termino siendo el depósito de sus cuestiones sin la posibilidad de ningún otro tipo de relación, porque si se da la posibilidad de contar algo mío o charlar sobre alguna cuestión que trate de mí, inmediatamente queda en la nada como si no me hubieran oído y hubieran preguntado solo con el fin de disimular un monólogo por lo general bastante penoso.
De esto pasamos a hablar sobre las relaciones, que pienso que siempre son por interés: "esto a cambio de esto", y que el idilio de un principio no dura nada. Me pregunta si a mí no me interesa nada, que también puede existir algo así como "el interés por la música". Entonces vuelvo a la misma idea, si toco porque me gusta, es un rato y ya, pero si tengo que ponerme a estudiar y trabajar en eso para que después eso me dé de comer y pague mi alquiler, se convierte en una rutina más, como el local de ropa, el bar... la obligación de hacer algo para generar ese intercambio que tanto me harta.
Finalmente me dice que me haga un chequeo para ver si no estoy anémica y descartar cuestiones físicas, porque la sesión entera fue un largo rodeo sobre la misma queja.

Decimoquinta sesión:
http://sesionesdeclarita.blogspot.com.ar/2012/06/sesion-15-detras-de-todas-las-cosas.html

viernes, 8 de junio de 2012

¡Mi primera canción!

Decidí volver a las clases de Nati aunque no tenga voz. Hace dos clases que no voy.
Ella me dice que es normal, natural. Que no me haga problemas. Entonces me sugirió escuchar temas como "Tu nombre", de Coti Sorokin.

¡Y estoy tan contenta! Compuse la base de mi primera canción...
Trabajé sobre la escala que ya vimos, la de Do mayor. Me habló de cómo funcionan los acordes con séptima según si son mayores o menores. También volvió a decirme que tengo mucha facilidad, que debería estimar eso.
Hice una base bastante simple tomando como ejemplo el tema de Coti y ella improvisó con su vos una especie de melodía, de manera que yo pudiera entender cómo es que se puede componer una canción.
En casa toqué nuevamente esta base, pero no pude ponerle una melodía. No me salió nada. Mi voz no se escucha ni siquiera cuando estoy sola, completamente segura de que nadie puede oírme.

jueves, 7 de junio de 2012

Ni mejor ni peor, distinto


(· LA HISTORIA DEL BRAZO)
· MIMETIZARSE
· EN LA OBLIGACION DE DIVERTIRSE
· EL VECINO SENSIBLE
· NI MEJOR NI PEOR, DISTINTO
· TODOS SE DIVIERTEN MENOS YO

Camino rápido por los pasillos pensando que hace tres meses que no veo a G. Me cruzo con gente que charla, escucho que uno le dice al otro “tengo que hablar con vos”. Más adelante hay una señora que tose. Llego y golpeo rápido, pareciera que algo me apura a entrar. Espero a que me respondan antes de terminar de abrir la puerta que está entreabierta.
G. tiene el brazo enyesado y se la ve muy tranquila, hablamos bastante de cómo se cayó, de cómo la torturaron para volver a ponerle el brazo en su lugar, del tiempo que lleva hacer los trámites para volver a trabajar. Cuenta todo de una manera que pareciera que no está hablando de ella. Como yo estoy muy cansada le sigo la charla, no tengo ganas de hablar tanto de mí. Pero finalmente me pregunta cómo estoy, cómo va todo. Le cuento que cambió todo, por empezar el pelo, dice, ahora sos morocha. Yo la corrijo y le digo que es pelirrojo. Le cuento que también cambié de trabajo, que con el anterior hicimos un arreglo no muy conveniente para mí pero sino era estar con juicios eternametne y no ver un mango, porque lo que sacara de más iría a pagar a los abogados.
Le cuento que ahora trabajo en un bar, un trabajo que me inventé porque en realidad no necesitaban a nadie. Un día fui porque me recomendaron los del bar de Córdoba con la intensión de tocar, pero como todavía no sé qué tocar me quedé dándole charla a los clientes, o cubriendo a las chicas que están de franco... y así voy juntando horas y armándome un sueldito, siempre con la idea de finalmente tocar y cantar.
Ella me pregunta si me gusta, pero la verdad es que una cosa es ir a un bar porque se tiene ganas y otra es ir todos los días obligadamente. Para sostener esas ganas y la buena onda tomo bastante, todas las noches, y después al otro día tengo resaca y estoy muy cansada, como se veía en la sesión. Bostecé toda la sesión. Así que concluyo en que no es ni mejor ni peor que el otro trabajo, es distinto.

Decimocuarta sesión:
http://sesionesdeclarita.blogspot.com.ar/2012/06/2012-06-07-sesion-14-ni-mejor-ni-peor.html

miércoles, 6 de junio de 2012

¡Me llamó G.!

Recibí el llamado de G. anunciándome que el jueves, este jueves, retomamos la sesión... estoy entre sorprendida y contenta. Pasaron tantas cosas que no voy a saber por dónde empezar.

martes, 5 de junio de 2012

El Ameghino

Llamé al Ameghino para saber si tenían noticias de G. porque no quise volver a llamarla a ella, me imagino que para no molestarla.
Me dijeron que no había noticias, que podía ser que ya no vuelva y que tenía que comenzar todo de nuevo. Esto es: volver a esperar las seis horas que hay que esperar para tener una nueva admisión y ver si mi caso era tomado por un nuevo profesional.
Me angustié bastante y decidí entonces volver a llamar a G. en unos días para proponerle retomar la terapia de algún modo, el que ella me propusiera, antes de volver a empezar con toda mi historia en otro lado.

viernes, 1 de junio de 2012

No tengo voz

Le escribí a Nati este mail:
Hola Nati,
Te quería pedir disculpas por haber faltado ayer sin avisarte. La verdad es que sigo un poco engripada y me quedé a dormir en la casa de mi madre, donde no hay internet y no tenía tu número de teléfono agendado... El jueves que viene retomo, y si sigo con la voz tomada al menos podemos continuar con la clase de guitarra, estás de acuerdo?
Gracias, y disculpá.
Un beso grande, 
Clara
Y ella me respondió:
hola!! bueno dale, ojalá te mejores pronto! el jueves te espero entonces! seguro ya estás mucho mejor, besos! Nati

jueves, 24 de mayo de 2012

Fiebre

Hoy no pude ir a la clase de canto y guitarra. Estoy con fiebre y no tengo voz.
Pienso que tal vez no es para mí todo esto, tal vez debería aceptar que no soy más que una triste vendedora.

lunes, 21 de mayo de 2012

G. sigue sin recuperarse

Volví a llamar a G. y todavía no se recupera.
Me cuenta qué tan mal la está pasando con la A.R.T. que no le dice cuándo le dará el alta, que hay que esperar, que en cualquier momento de un día para otro paf! y listo, volvemos a la terapia.

jueves, 17 de mayo de 2012

"Penumbras"

Estuve en la clase con Nati intentando cantar Penumbras. No me sale casi la voz, intento por todos los medios pero no sucede.
En un momento Nati canta con migo y pareciera que puedo cantar. Me dice que tengo la voz muy prolija, que soy afinada, que no me equivoco en nada pero que habría que darle un poco más de expresividad.
Entonces me propone que cante sintiendo lo que dice la letra. Canto parte de las primeras líneas y me pongo a llorar desconsoladamente. No sé muy bien por qué. No estoy triste. Simplemente lloro como si se hubiera caído el mundo encima mío. Después lloro de vergüenza.
Y ella me consuela diciendo que pasa siempre, que no me preocupe, que es incluso algo bueno para mí. Me dice que tiene una alumna que hace tres meses está haciendo un tema que la moviliza mucho y que para que lo pueda cantar le pusieron un ritmo de salsa.

jueves, 10 de mayo de 2012

"Así fue..."

Le propuse a Nati hacer este tema.
En realidad lo que me gusta es lo expresiva que es ella, tan hermosa!
Parece que no le gustó...

jueves, 3 de mayo de 2012

Escalas mayores

Vimos un tema muy interesante: las escalas mayores. Sobre todo la escala de Do mayor y Sol mayor.
Nati me propuso hacer una base con estas escalas para la próxima clase de guitarra... espero lograrlo.

jueves, 26 de abril de 2012

Mi primer concierto en Bellefour

Este es un fragmento del catálogo, en donde hablan un poco de lo que hice, entre otras cosas:

"La pianista Clara Smart, del Conservatorio Nacional de Música “Carlos López Buchardo”, ha enfocado sus mas recientes obras en la improvisación a partir del crepúsculo como tema. Su interés por la luz pálida en plena desaparición después del atardecer es su inspiración, alternando en sus piezas pasajes etéreos de música leve con oscuridad que repta anunciando la llegada de la noche. El resultado es a la vez hermoso y ominoso, nostálgico y agridulce, pensado para ser disfrutado como una danza y una meditación."

Acá puede leerse el catálogo completo y escuchar algunas grabaciones.

Para saber más sobre Bellefour: http://bellefour.com/

martes, 24 de abril de 2012

Hoy le propuse a Nati cantar esta canción...

 

La noche se perdió en tu pelo...
la luna se aferró a tu piel
y el mar se sintió celoso
y quiso en tus ojos, estar él también...

Tu boca... sensual, peligrosa...
tus manos... la dulzura son
tu aliento... fatal fuego lento
que quema mis ansias y mi corazón.

Ternura que sin prisa apura
caricias que brinda el amor
Caprichos muy despacio dichos
entre la penumbra de un suave interior.

Te quiero... y ya nada importa.
La vida lo ha dictado así...
Si quieres, yo te doy el mundo...
pero no me pidas que no te ame así
que no te ame así...
que no te ame así....

martes, 17 de abril de 2012

Escala de Blues



Hoy aprendí una escala de Blues...

La verdad es que me gusta que Nati sea mi profesora. Es sensible y no le molesta mi profunda timidés para cantar.

Por suerte podemos descansar porque tomamos una semana clases de canto y otra semana clases de guitarra... no está nada mal.

Espero poder cantar alguna vez mis temas, me imagino cómo sería y me gusta...

jueves, 12 de abril de 2012

Improvisaciones en el piano de Ramón

El otro día fui a visitar a Ramón, que tiene un piano. Me convenció de tocar e hice dos improvisaciones:

La primera es una fuga de mis recuerdos de los tristes actos escolares:
http://soundcloud.com/clearsmart/fuga-de-un-triste-acto-escolar

La otra es un vals, que empieza en la selva:
http://soundcloud.com/clearsmart/vals-chiquito-en-el-piano-de

martes, 10 de abril de 2012

Mi primer clase de canto

Hoy fue mi primera clase con Nati... Canté Jealous Guy de John Lennon

I was dreaming of the past
and my heart was beating fast
i began to lose control
i began to lose control
I didn't mean to hurt you
i'm sorry that i made you cry
oh no, i didn't want to hurt you
i'm just a jealous guy
I was feeling insecure
you might not love me anymore
i was shivering inside
i was shivering inside
I didn't mean to hurt you
i'm sorry that i made you cry
oh no, i didn't want to hurt you
i'm just a jealous guy
I didn't mean to hurt you
i'm sorry that i made you cry
oh no, i didn't want to hurt you
i'm just a jealous guy
I was trying to catch your eyes
thought that you was trying to hide
i was swallowing my pain
i was swallowing my pain
I didn't mean to hurt you
i'm sorry that i made you cry
oh no, i didn't want to hurt you
i'm just a jealous guy, watch out
i'm just a jealous guy, look out babe
i'm just a jealous guy

jueves, 29 de marzo de 2012

Todavía no puedo volver a las sesiones

Llamé a G. para preguntarle cómo estaba, si ya se había recuperado de la quebradura y escuché cómo la A.R.T. la hace dar vueltas de acá para allá y lo dolorida que está y lo poco que le resultan las sesiones con su traumatólogo y que cuando supiera algo me avisaba pero que si quería la podía llamar también. Cuando corté me sentí aturdida y abandonada.

martes, 20 de marzo de 2012

Música y Nati


Hoy me reuní con Natalia Larramendi, mi nueva profesora de música. Estuvimos hablando de lo que yo quería y de cómo ella da sus clases y decidimos vernos una vez por semana, todos los martes al mediodía.
Estuvo todo muy bien, vamos a cantar y tocar la guitarra. Ella sonríe todo el tiempo, su sonrisa funciona como un protector de pantalla, y sus ojos son los que hablan subrayados por los movimientos generosos de sus cejas. Me cae bien.

jueves, 8 de marzo de 2012

Se suspenden las sesiones...

Hoy me llamó G. para comunicarme que no va a poder continuar por ahora con las sesiones. Esto es porque se cayó y se quebró un brazo. Dice que va a llamarme dentro de algunos días para contarme cómo sigue todo, que espere.
También me dejó su número de teléfono para que cualquier cosa que necesite la llame.

jueves, 1 de marzo de 2012

La calma que antecede a la tormenta



· EL CAMBIO DE LOOK
· EMPIEZO EL AÑO
· LA CALMA QUE ANTECEDE A LA TORMENTA
· LA MADRE, LA HERMANA
· INCERTIDUMBRE
· REFLEXIONES DE DOLOR DE MUELA

Mientras camino por el pasillo me entretengo viendo cómo discute una señora con Jorge, el de la ventanilla. A medida que me acerco voy escuchando parte de la conversación, que sigue mientras saludo a G. Ella está parada en la puerta del consultorio con los brazos cruzados mirando la escena.
Se la ve radiante, distendida. Hacía mucho tiempo que no nos veíamos, dos meses exactamente. En realidad tendría que haber empezado antes pero suspendí algunas sesiones por un dolor de muela. Cuando la miro bien veo que cambió su corte de pelo y que la ropa de verano la rejuvenece. Hablamos un poco de eso y de que el año empieza, que las calles están atestadas de gente y el calo hace que parezca todo un infierno. Después le comento que me quedé cerca de un mes en Córdoba porque en el local no pasa nada en el verano y aproveché que me debían unos días. Hablamos un poco de mi relación con mi mamá y mi hermana allá y finalmente le conté sobre mis salidas nocturnas. Un día conocí a unas chicas que me invitaron a pasar por el bar donde ellas trabajaban y cuando estuve ahí me di cuenta de que algo en mi vida tenía que cambiar. Ver ese lugar, charlar con gente, divertirme, me dieron ganas de retomar la música, tal vez tocar en bares. Así que seguí yendo al bar e incluso trabajé unos días en la barra, donde entendí que el alcohol resultaba ser muy bueno para relacionarme con la gente.
Al final de la sesión, cuando le conté que un día antes de ir al local me había tomado unas copitas, tuve miedo de que se dé cuenta de que en realidad no solo venía haciendo eso durante varios días sino que también me había tomado algo antes de entrar a la sesión, pero afortunadamente ella estuvo muy amable conmigo e incluso divertida, por lo que me fui tranquila y contenta.
 
Treceava sesión: 

http://sesionesdeclarita.blogspot.com.ar/2015/10/sesion-13-la-calma-que-antecede-la.html

jueves, 1 de diciembre de 2011

La otra mejilla















· EL LOCAL
· VACACIONES EN CÓRDOBA
· LAS EMPLEADAS DEL LOCAL
· SUPERVISORA, COORDINADORA, REFERENTE
· FERIADO PUENTE
· LOS ESPIGADORES Y LA ESPIGADORA
· LOS JEFES
· JUICIO Y DESPECHO
· ¿HAY ALGO MÁS A PARTE DEL TRABAJO?
· LA CONFIRMACIÓN

Camino rápido porque llego tarde pero no dejo de mirar a la gente que va apareciendo en los pasillos. Me asomo por la puerta del consultorio que está entreabierta y la saludo, ella me habla desde el escritorio, tiene la voz congestionada y los ojos un poco achinados.
A propósito del picaporte, empezamos hablando del que se encarga de arreglar las cosas del edificio, del gasista, el electricista… de cómo se va viniendo todo abajo y pareciera que nadie hace nada. Yo me siento tocada y le comento mi situación en el local: que decidí no hacer más nada hasta tanto no se aclaren las cosas, y que eso fuera de contexto podía ser leído muy mal. Y así seguimos hablando del local, aunque en el medio le comenté que me iba el 13 para las fiestas y no sabía si las vacaciones también. Me insinuó que tal vez me podía quedar en Córdoba, conseguir un trabajo allá… pero le dije que me parecía horrible, en parte porque está mi hermana y prefiero no tener que verla tanto. Después volvimos al local con esto de que soy como la supervisora pero con el mismo sueldo que las demás.
Le comenté que prefería no viajar el 13 porque es martes y se rió con ganas. Igual al parecer esos días están en medio de un "feriado puente", tema del que hablamos bastante hasta desembocar en la película "Los espigadores y la espigadora", después seguimos con las leyes de la Torah, el poder, con lo que volvimos al tema del local, los jefes y yo, que caigo en los jueguitos de poder que se dan en el "localsucho de morondanga", como lo llama ella. Entonces le cuento que cuando era chica no solo tomé la comunión y la confirmación, sino que iba a la iglesia, pero como no me animaba a jugar con los demás chicos me quedaba cantando con las catequistas. Y que eso me había dejado la costumbre de siempre "dar la otra mejilla".
Finalmente hablamos de que ya no nos vemos hasta la vuelta de las vacaciones, cosa que nos sorprende a las dos. Antes de salir del consultorio ella me da un abrazo muy cariñoso y yo me emociono mucho.

Duodécima sesión: 

http://sesionesdeclarita.blogspot.com.ar/2011/12/sesion-12-la-otra-mejilla.html

jueves, 24 de noviembre de 2011

El gato y el ratón


· EL LOCAL
· INVITACION
· INESTABILIDAD
· LA HERMANA: ERI
· COMO UN MONTAJE
· EL GATO Y EL RATON

Hoy hacía mucho calor pero por suerte en el consultorio no tanto… será que es un edificio muy antiguo que ahí siempre es invierno.
Empecé contándole sobre el local, que parece que en enero lo cierran "por reformas". La verdad es que no sé si va a volver a abrir y si voy a seguir teniendo trabajo, lo cierto es que nadie sabe dónde está el nuevo local que reemplaza a este, y este ya casi es un depósito del otro. Ella insiste en que vaya al Ministerio de Trabajo o a alguna CGP para asesorarme.
Le cuento que puede ser que me vaya de vacaciones a Córdoba, a la casa de mi hermana. Pero no es que me hayan invitado, o no termino de entender si fue de compromiso… El tema es que terminamos hablando de mi hermana y la especie de lucha de poder que tenemos desde hace un montón, donde a ella siempre es la que se enoja entonces todos están atrás de ella y yo soy la que tiene que consolar a los que trata mal. Es como un juego, ¡el gato y el ratón! Ella dice que soy el ratón, le contesto que espero que alguna vez me toque ser el gato, pero en el mundo. Entonces me responde: vos decís “¿y yo cuándo voy a ser gato?” y no “¿cuándo me voy a la mierda de acá?”. Knockout.

Onceava sesión:
http://sesionesdeclarita.blogspot.com.ar/2011/11/sesion-11-el-gato-y-el-raton.html

jueves, 17 de noviembre de 2011

Sesión malograda

Me levanté y mandé este mensaje:
"Hola G., recién llegaron mis jefes y vamos a tener una reunión. No creo poder llegar a la sesión, te pido disculpas. Espero que no traigan malas noticias. Besos, Clara."
Después me fui a dormir otra vez.

jueves, 10 de noviembre de 2011

La noche de la Pantera Rosa con final feliz


Llego contenta con el ánimo de haber estado paseando por los pasillos y sigo de largo por la puerta que está abierta hasta mi silla, porque ella me ve venir y haciendo gestos me dice que entre. Me mira sentarme y me habla del tiempo. Hablamos un buen rato del tiempo hasta que el tema no da para más. Después de eso, me dice que empiece por lo que se me ocurra y me entristezco.
Le cuento que recibí un mensaje de Sergio que decía "hola nos vemos ahora", pero como estaba lejos le había respondido que no podía, entonces quedamos en vernos el miércoles: ayer. Y estuve esperando muchísimo tiempo, ¡todo el día! Después a las 11 un mensajito de que a las 12, a las 12 otro mensajito de que más adelante, y así hasta que me dijo que así era la vida, sin compromisos. La verdad es que me había puesto contenta de que me llamara, ¿pero porqué tenía que verlo así, rápido, solo ese día a la hora que él quería? Aunque para ser sincera no fue un llamado, fue un mensajito. Igual no es que tengamos una relación ni nada, pero ¿qué tal si yo tenía otra cosa que hacer y en vez de eso me quedé esperando todo el día?
Creo que esa disponibilidad no solo lo aleja a él de mí, sino también al resto de las personas. Entonces el encierro, siempre sola. Y no es que sea solitaria porque me guste, sino porque no sé hacer otra cosa.
Después hablé de la vez en que fuimos a jugar a la casa de unas vecinitas, cosa que era muy poco común, y dibujamos todo el paredón blanco de su casa con las hojas de la planta que llamábamos monedita. Y de otra vez que acompañamos a mi mamá a visitar a una amiga suya de la secundaria, jugamos con sus hijos como animales y comimos como cerdos, cosa que hizo que nunca más nos lleve a ningún otro lado. También la anécdota del cumpleaños al que fui y a la salida me preguntó cómo estuvo y yo respondí que la torta era un asco… O la de cuando mis papás se pusieron a trabajar en el jardín todo el día mientras nosotras musicalizábamos el momento desde la galería del patio cantando la pantera rosa y haciendo ruido con palitos y cosas hasta la noche. Y en todos los casos, al final de la caricia vino el cachetazo.
Al final hablamos de mi familia, mi papá machista, mi mamá una especie de Heidy, mis abuelos cada cual encerrado en una parte de su casa, una familia del campo, la otra de la ciudad…
Me pregunto si rememorar tantas cosas tiene sentido, si sirve para justificar o explicar algo. Ella me dice que no es cuestión de justificar nada sino de ver de dónde viene la falta de opciones, que si me dan una banana chuparía la cáscara (esto a propósito de otra anécdota que le conté de mi abuela).
Y me voy totalmente desahuciada, viendo cómo ella se queda en su consultorio conforme y contenta.

Décima sesión:
http://sesionesdeclarita.blogspot.com.ar/search/label/2011-11-10%20Sesi%C3%B3n%2010%3A%20La%20noche%20de%20la%20Pantera%20Rosa%20con%20final%20feliz

jueves, 3 de noviembre de 2011

Los vestiditos de mamá


Entro por el costado por donde se entra al estacionamiento porque el sol da en unos árboles que se ven al fondo. Paso por al lado del edificio caminando mal por el empedrado y mirando cómo algunos gatos se alejan y otros se quedan tomando sol. Como faltan diez minutos para la sesión me quedo dando vueltas y viendo en qué tan mal estado está todo. 
Hay una cartelera completamente vacía con una foto pegada arriba a la izquierda que me llama la atención porque en los pasillos hay más gente que de costumbre. Se los nota un poco agitados, algunos pegan carteles en las paredes. Hay carteles por todos lados. 
Subo una escalera, otra. Bajo por el ascensor y veo que me maquillé menos que de costumbre pero más exagerado. En realidad fue intencional, pero no pensé que se notara tanto. 
Se hace la hora y me acerco al consultorio. La puerta está entreabierta como siempre y cuando estoy por golpear ella se asoma. Me dice que espere un segundo que viene una colega, entonces me alejo, miro cómo llega la colega y entra. Es una mujer que ya había visto el día de la admisión, que me había llamado la atención… ya sé, es una de las dos mujeres que me atendió la primera vez, la más grande. 
Se va la colega, ella se asoma y me llama con la mano. 
Hablamos de la gente que me rodea, de lo cansada que estoy, de papá que se cree un angelito, de mi infancia con mamá, de mi hermana. Me habla del socialismo. Después le cuento un poco de mi familia cuando papá estaba con nosotras... papá era vendedor de electrodomésticos, mamá hacía ropita para muñecos articulados. Es una sesión en la que damos vueltas por mi percepción infantil sobre mi familia. 
Cuando me voy siento una especie de cariño en su mirada, algo así como un enternecimiento que hasta ahora no había visto.

jueves, 27 de octubre de 2011

Viejo como un tango


Hoy G. parece estar en otro planeta. Me recibe trabajando en sus cosas, me habla del sello que no le anda. Le pido disculpas por mi ausencia en la sesión anterior explicándole que la chica que me cubre para que yo pueda ir a terapia había faltado. Me dice que no hay problemas a la vez que me informa que, si falto más de un par de veces, se suspende el tratamiento. Sobre todo si se nota que la persona que va no está del todo interesada. A lo que le respondo que a veces pasa que uno piensa que va a charlar ahí, entonces pareciera que se pierde un poco el tiempo... esto lo digo pensando en la sesión anterior, en donde me decidí a sacarle charla y así pasamos los cuarenta y cinco minutos. Pero ella ve las cosas de otro modo, dice que es un movimiento real para salir de un lugar en donde no se quiere estar, aunque parezca que solo se está charlando.
Después hablamos de mi situación en el local, de que pareciera que no voy a poder irme de ahí nunca. Le cuento que el jefe con el que me llevaba un poco mejor no viene más y que con el que viene no tengo ningún trato. Y el local está cada vez más descuidado, estamos como abandonadas ahí y todo lo mejor es para el nuevo lugar. Y una vez más hablamos de que hay que buscar otro trabajo...
En un momento se me ocurre hablar del jefe con el que me llevaba mejor, Sergio. Le cuento que durante diez años sostuvimos una especie de juegos de seducción, donde él me decía que todo lo que hacía lo hacía muy bien, con lo que finalmente había llegado a ser como la supervisora del local. Ella me pregunta si me pagaban como si fuera una supervisora y yo le digo que no, que solo tengo esa responsabilidad, pero que sigo siendo una empleada más a la hora de cobrar, pero que durante tanto tiempo lo hice porque me gustaba que le gustara y que últimamente lo hacía por la promesa de que iba a estar en el nuevo local ocupando ese puesto...
En el medio de todo esto me dice entre risas: "Tenés un arte para disimular lo que sentís... impresionante". De a poco le cuento mi relación con Sergio, que no llegó a más que una noche juntos, no hace mucho, después de la que nunca más nos volvimos a ver porque ni siquiera pasa por el local. Después de todo lo que le cuento ella concluye con que mi historia es de tango...

Octava sesión:

jueves, 20 de octubre de 2011

Se suspende la sesión, me quedo en el local...

Llamo a G. para informarle que hoy no llego a la sesión porque tengo que quedarme en el local a cubrir a una compañera, pero no me responde. Entonces llamo al Ameghino y me dicen que le van a avisar, pero noto que no me prestan mucha atención cuando les explico la situación. Por eso vuelvo a llamar a G. y le dejo un mensaje.

jueves, 13 de octubre de 2011

El tomate clandestino


Estoy triste, camino tratando de pensar poco, esperando llegar y que me digan "G. no vino". Golpeo la puerta y ahí está, esperándome.
Como no tengo ganas de hablar me invento una especie de juego, un experimento: sacar temas que sé que más o menos le interesan... y así es como hablamos de los problemas gremiales del Ameghino, del director que lo dejaron cesante, de la política en general.
En un momento quiero hablarle de algo, de una película que vi, pero ella no tiene muchas ganas de hablar de eso así que me dejo llevar por lo que dice y sigo con la conversación indolente.
Hablamos de los edificios públicos que son reemplazados por shoppings, de las rejas nuevas en las plazas, del mercado del tomate y volvemos al Ameghino, esta vez a los concurrentes, a las supervisiones e interconsultas... Ella dice "la cancha del Hospital Público" y ya no sé qué más agregar, pero sigo. Y trato de recrear un poco la situación hablando de la apariencia de algunos hospitales, como la del Durán, que da la sensación de estar en la nave nodriza de viaje a las estrellas.
Al final hablamos de ir al médico, me sugiere que me haga socia del Plan Médico de Cabecera y terminamos por discutir acerca del uso de las pastillas, lo que desemboca en el tema "duelo", que es donde siento que al fin va a comenzar la sesión. Pero no, es justamente ahí donde termina.
Y me voy tan triste como llegué.

Séptima sesión: